Amazon continúa incorporando nuevas tecnologías a sus operaciones logísticas. La compañía ha presentado unas gafas inteligentes diseñadas para ayudar a los repartidores durante la última fase de la entrega, permitiéndoles localizar paquetes, seguir indicaciones de navegación y confirmar las entregas sin necesidad de consultar constantemente el teléfono móvil.
El objetivo es que el repartidor pueda trabajar con las manos libres y mantener la vista en el entorno. En una actividad en la que es habitual alternar la atención entre el smartphone, los paquetes, los portales y la vía pública, disponer de la información directamente en el campo de visión podría mejorar tanto la seguridad como la eficiencia operativa.

Información de reparto directamente en el campo de visión
Las nuevas gafas combinan cámaras, sensores de detección, visión por ordenador e inteligencia artificial para mostrar al trabajador una interfaz visual con la información necesaria en cada momento.
Cuando el repartidor estaciona el vehículo en el punto de entrega, el sistema puede activarse automáticamente y comenzar a guiarlo durante el proceso. En primer lugar, le ayuda a identificar el paquete correcto dentro del vehículo. Después, muestra las indicaciones necesarias para llegar hasta la dirección y completar la entrega.
La navegación peatonal utiliza la tecnología geoespacial desarrollada por Amazon para dirigir al repartidor hasta el punto exacto de entrega, evitando que tenga que caminar mirando la pantalla del teléfono.
Esta asistencia puede resultar especialmente útil en zonas residenciales complejas, urbanizaciones, edificios con varios portales o bloques de apartamentos en los que localizar una dirección concreta no siempre resulta sencillo.

Menos dependencia del teléfono móvil
Uno de los principales beneficios de este tipo de dispositivos es la reducción de la dependencia del smartphone durante el reparto.
Actualmente, los teléfonos móviles concentran una parte importante del trabajo diario del repartidor: navegación, identificación de paquetes, comunicaciones, confirmación de entregas y registro fotográfico. Esto obliga a consultar la pantalla continuamente y, en muchas ocasiones, a manipular el dispositivo mientras se transportan paquetes o se empuja un carrito de reparto.
Con las gafas inteligentes, parte de esta información aparece directamente frente al usuario. De esta manera, el repartidor puede mantener la cabeza levantada, observar los obstáculos del camino y utilizar ambas manos para manipular la mercancía.
Amazon asegura que esta forma de trabajar puede contribuir a mejorar la seguridad, especialmente durante los desplazamientos a pie por aceras, escaleras, accesos a edificios o zonas con tráfico.

Un diseño desarrollado con la participación de repartidores
Amazon ha contado con la opinión de sus colaboradores de reparto durante el desarrollo del dispositivo. Los trabajadores que han probado las gafas han participado en aspectos como la comodidad durante una jornada completa, la claridad de la pantalla y la facilidad de uso de la interfaz.
Uno de los participantes en las pruebas, Kaleb McGinnis-Crocker, repartidor de Maddox Logistics Corporation en Omaha, Nebraska, destacó que el sistema le permitía mantener la vista al frente en lugar de mirar continuamente hacia abajo para consultar el teléfono.
Este aspecto será determinante para la adopción real del dispositivo. En el reparto profesional no basta con que una tecnología funcione en una demostración: debe ser cómoda, resistente y suficientemente sencilla para utilizarse durante jornadas intensivas, bajo diferentes condiciones meteorológicas y en recorridos con numerosas paradas.

Batería intercambiable y botón de emergencia
Las gafas funcionan junto con un dispositivo complementario que el repartidor lleva sujeto al pecho. Este módulo incluye los controles operativos, una batería intercambiable y un botón destinado a situaciones de emergencia.
La posibilidad de sustituir la batería permitiría mantener el sistema operativo durante toda la jornada sin tener que interrumpir el reparto para recargarlo.
Además, las gafas podrán incorporar lentes graduadas y lentes fotocromáticas capaces de adaptarse automáticamente a los cambios de luminosidad. Esta característica facilitaría su utilización tanto en exteriores como en interiores, especialmente cuando el repartidor entra y sale continuamente de vehículos, almacenes, portales y edificios.
Detección de errores y riesgos en tiempo real
Amazon también trabaja en futuras funciones basadas en inteligencia artificial y visión artificial.
Entre las posibilidades planteadas se encuentra la detección de entregas realizadas en una dirección incorrecta. El sistema podría reconocer que el número de la vivienda o del apartamento no coincide con el destino indicado y advertir al repartidor antes de que abandone el lugar.
Las gafas también podrían identificar situaciones de poca iluminación, obstáculos en el recorrido o la presencia de animales domésticos cerca del punto de entrega.
Este tipo de alertas convertiría el dispositivo en algo más que una pantalla de navegación. Las gafas podrían actuar como un sistema de asistencia contextual capaz de interpretar el entorno y anticipar determinados riesgos operativos.
La inteligencia artificial llega a los últimos metros de la entrega
La presentación de estas gafas forma parte de una estrategia más amplia de Amazon para digitalizar el proceso completo de distribución.
Hasta ahora, gran parte de la innovación logística se había concentrado en los centros de clasificación, la planificación de rutas, los vehículos y la automatización de almacenes. Sin embargo, los últimos metros continúan dependiendo en gran medida del trabajo manual del repartidor.
Es precisamente en esta fase donde se producen algunas de las tareas más complejas: encontrar el paquete adecuado, localizar el acceso correcto, evitar obstáculos, desplazarse con carga y confirmar que la entrega se realiza en el lugar indicado.
La inteligencia artificial comienza ahora a acompañar al trabajador también durante este último tramo.
Tecnología para los Delivery Service Partners
Las gafas están relacionadas con el ecosistema tecnológico que Amazon ha desarrollado alrededor de su programa Delivery Service Partner o DSP, lanzado en 2018.
Este modelo permite a empresas independientes gestionar flotas y equipos de reparto dedicados a distribuir los paquetes de Amazon. Desde su puesta en marcha, la compañía ha incorporado herramientas de formación, navegación, seguridad y manipulación de mercancías destinadas a mejorar la actividad de estos operadores.
Las gafas inteligentes representarían un nuevo paso dentro de ese proceso, al integrar la información operativa directamente en el campo de visión del conductor o repartidor.
El resultado podría ser un sistema de reparto más conectado, en el que la información acompaña al trabajador desde la estación logística y el vehículo hasta el portal o la puerta del destinatario.
¿Una ayuda real para el repartidor?
La aplicación de inteligencia artificial al reparto plantea oportunidades interesantes, pero su éxito dependerá de cómo se implemente.
Una herramienta que reduzca errores, facilite la navegación y evite tener que manipular continuamente el teléfono puede mejorar el trabajo diario. Sin embargo, también será necesario garantizar que el dispositivo no sobrecargue al repartidor con demasiadas alertas o información visual.
La tecnología debería utilizarse para simplificar el trabajo y no para añadir nuevas distracciones o aumentar la presión sobre los tiempos de entrega.
También será importante evaluar aspectos como el peso de las gafas, su autonomía, la resistencia a golpes y lluvia, la facilidad de limpieza o su compatibilidad con otros equipos de protección.
El futuro del reparto en Movilidad 360 será cada vez más asistido
Las gafas inteligentes de Amazon muestran hacia dónde puede evolucionar la logística de última milla durante los próximos años.
Los vehículos eléctricos, los carritos de reparto, los sistemas de navegación y los dispositivos portátiles dejarán de funcionar como elementos aislados para formar parte de un ecosistema conectado.
En este nuevo escenario, el repartidor seguirá siendo una pieza esencial, pero contará con herramientas capaces de ayudarle a tomar decisiones, localizar mercancías, detectar riesgos y reducir errores.
La cuestión ya no es únicamente cómo transportar más paquetes en menos tiempo, sino cómo utilizar la tecnología para que el reparto sea más seguro, ergonómico y eficiente durante toda la jornada.