El crecimiento del comercio electrónico está transformando la logística urbana. Cada vez se entregan más paquetes en ciudades que, al mismo tiempo, buscan reducir el tráfico, las emisiones contaminantes y el ruido. Ante este escenario, las grandes compañías de distribución están acelerando la incorporación de vehículos eléctricos, bicicletas de carga, triciclos eléctricos y nuevos modelos de reparto urbano.
Amazon, DHL, UPS y FedEx son algunos de los grandes operadores que están experimentando con diferentes soluciones para conseguir una última milla más eficiente y sostenible. La tendencia es clara: el futuro del reparto urbano no dependerá de un único vehículo, sino de una combinación de tecnologías adaptadas a cada ruta y entorno.

Amazon: de la furgoneta eléctrica a la micromovilidad
Amazon es uno de los ejemplos más visibles de esta transformación. La compañía ha desarrollado una estrategia que combina furgonetas eléctricas, vehículos de mayor capacidad, bicicletas eléctricas de carga y reparto a pie.
En Europa, Amazon ya cuenta con más de 70 centros de micromovilidad distribuidos en más de 50 ciudades. Desde estos puntos, los paquetes pueden completar el último tramo mediante bicicletas de carga eléctricas, ciclomotores eléctricos o carros utilizados por repartidores a pie. En 2025 se realizaron más de 30 millones de entregas mediante estos sistemas de micromovilidad en Europa.
La lógica es especialmente interesante en los centros urbanos. En calles estrechas, zonas históricas o áreas con restricciones de circulación, una bicicleta eléctrica de carga puede resultar más adecuada que una furgoneta convencional.
Además, Amazon ha continuado aumentando su flota eléctrica. En Europa, la compañía y sus colaboradores superaron las 10.000 furgonetas eléctricas a finales de 2025, dentro de una estrategia global que ya supera las 50.000 furgonetas eléctricas.
DHL: electrificación a gran escala
DHL también está apostando por una transformación progresiva de su red de distribución. La compañía combina vehículos eléctricos, bicicletas de carga, soluciones de micromovilidad, combustibles alternativos y digitalización para reducir el impacto de sus operaciones.
En Alemania, por ejemplo, DHL anunció en 2025 la adquisición de 2.400 nuevas furgonetas eléctricas para su división Post & Parcel. La compañía señalaba que aproximadamente un tercio de los códigos postales del país ya estaba cubierto por rutas de última milla realizadas con vehículos eléctricos alimentados con electricidad renovable.
La dimensión de esta transformación resulta especialmente significativa: DHL indica que en 2025 contaba con más de 35.000 vehículos eléctricos en Alemania, incluyendo furgonetas eléctricas y bicicletas eléctricas. A nivel mundial, su cartera supera los 45.000 vehículos eléctricos destinados a operaciones de recogida y entrega.

UPS: cuando eficiencia y sostenibilidad van de la mano
UPS está trabajando también en la electrificación de sus operaciones y en la optimización de las rutas. La compañía ha incorporado vehículos eléctricos a sus servicios urbanos y ha desarrollado soluciones específicas para entornos con elevada densidad de tráfico.
Uno de los ejemplos se encuentra en Nueva York, donde UPS incorporó vehículos eléctricos en colaboración con el programa New York Clean Trucks para realizar entregas en zonas urbanas congestionadas.
Pero la sostenibilidad en la logística no depende únicamente del tipo de motor. UPS también pone el foco en la optimización de rutas, una cuestión fundamental cuando hablamos de miles de vehículos realizando entregas diariamente. Según sus datos, su plataforma de optimización permite reducir entre 10 y 14 millas diarias recorridas por conductor.
Esto demuestra que reducir emisiones también significa recorrer menos kilómetros, utilizar mejor cada vehículo y organizar de forma más eficiente las entregas.

FedEx y el crecimiento de las e-cargo bikes
FedEx está explorando igualmente diferentes fórmulas para electrificar su flota de recogida y reparto. La estrategia incluye furgonetas eléctricas, vehículos de mayor capacidad y bicicletas eléctricas de carga.
La compañía señala que ya ha incorporado más de 70 e-cargo bikes en determinadas ciudades europeas, con una presencia destacada en Reino Unido. También ha realizado pruebas con carros eléctricos en Manhattan, donde durante un piloto los repartidores consiguieron incrementar en un 15 % los paquetes entregados por hora en determinadas rutas urbanas de alta densidad.
FedEx también plantea una progresiva electrificación de su flota de recogida y entrega. Su objetivo es que el 100 % de las órdenes de compra de vehículos PUD sean eléctricos en 2030 y alcanzar una flota completamente eléctrica para estas operaciones en 2040, incluyendo vehículos propios y contratados.
¿Qué está cambiando realmente en las ciudades?
Los ejemplos de Amazon, DHL, UPS y FedEx permiten observar una transformación que va mucho más allá de sustituir un motor de combustión por uno eléctrico.
La movilidad eléctrica aplicada a la logística urbana está modificando también la forma de organizar las entregas. Aparecen nuevos centros de micromovilidad, puntos de consolidación de mercancías, bicicletas de carga y pequeños vehículos eléctricos capaces de acceder a zonas donde las furgonetas tienen mayores dificultades.
El resultado puede ser una distribución más adaptada a las características de cada barrio. Una furgoneta eléctrica puede transportar grandes volúmenes desde un centro logístico, mientras que una bicicleta eléctrica de carga puede encargarse de los últimos kilómetros en una zona céntrica. En otros casos, un triciclo eléctrico, un pequeño vehículo de reparto o incluso el reparto a pie pueden ser alternativas más eficientes.

La última milla necesita diferentes soluciones
Desde Movilidad 360 consideramos que este es uno de los aspectos más interesantes de la evolución actual de la movilidad sostenible.
La pregunta ya no debería ser simplemente qué vehículo sustituirá a la furgoneta de combustión, sino qué combinación de vehículos permite realizar cada operación de la manera más eficiente.
Las necesidades de una gran ciudad no son las mismas que las de una zona residencial, un centro histórico, un polígono industrial o una localidad de menor densidad. Por eso, la logística sostenible necesitará soluciones diferentes: furgonetas eléctricas, bicicletas de carga, triciclos eléctricos, vehículos ligeros, sistemas de gestión de flotas y nuevas infraestructuras de distribución.
Amazon, DHL, UPS y FedEx están demostrando que la transformación ya está en marcha. La electrificación de las flotas, combinada con la micromovilidad y la optimización logística, puede convertirse en uno de los grandes motores de cambio de la distribución urbana y la movilidad sostenible.
El reto para los próximos años será conseguir que estas tecnologías no solo permitan reducir emisiones, sino también mejorar la eficiencia de las entregas, las condiciones de trabajo de los repartidores y la calidad de vida en las ciudades.
Grandes empresas de reparto y movilidad sostenible
Las grandes compañías de reparto están transformando sus flotas para afrontar el crecimiento de la distribución urbana y reducir su impacto ambiental. Movilidad 360 analiza cómo operadores de paquetería, mensajería y comercio electrónico incorporan vehículos eléctricos, bicicletas de carga y soluciones de última milla. Una evolución que busca combinar eficiencia logística, reducción de emisiones y adaptación a unas ciudades cada vez más exigentes con el transporte profesional.